Silencio. John Cage

silencio

“La palabra experimental es válida, siempre que se entienda no como la descripción de un acto que luego será juzgado en términos de éxito o fracaso, sino simplemente como un acto cuyo resultado es desconocido.”


John Cage
(1912-1992) es para muchos uno de los padres (por no decir El padre) de la experimentación musical moderna, y yo me incluyo entre esta gente. Después de leer Silencio no cabe duda de ello. Este libro es una recopilación de textos y conferencias del autor tratando los temas de la música moderna y sus técnicas de composición acompañados de curiosas anécdotas de su vida.
Para los que no conozcan a este genio diré que fué un compositor y pensador norteamericano que ha pasado a la historia por unas obras absolutamente matemáticas y aleatorias, por sus “pianos preparados” y más que nada, como nota anecdótica, por su tema más conocido, 4′33”, cuatro minutos y medio de silencio.

A Cage le gustaba contar que una vez estuvo en una cámara sorda en la Universidad de Hardvard, esta es una habitación totalmente insonorizada. Pues Cage cuenta que escuchó dos sonidos ahí dentro, uno agudo y otro grave, el agudo era su propio sistema nervioso funcionando y el grave su sangre circulando. Así pues ¿existe el silencio si es algo que nunca podremos percibir en su totalidad? ¿todo es sonido? ¿qué es sonido y qué es ruido? ¿o es lo mismo?

Cage era un hombre de preguntas, se cuestionó toda la música escrita hasta el momento y tuvo la osadía de desprenderse de ella, deshechar todos los prejuicios que durante siglos cargaba el hombre y atreverse a empezar de cero. Para empezar se desprendió de los sonidos “musicales” convencionales, porque si todo era sonido todo podía ser música!

Ya en uno de los primeros textos del libro, profetiza, en 1937 sobre el futuro de la música: creo que la utilización del ruido para hacer música continuará y crecerá hasta que logremos una música producida con la ayuda de instrumentos eléctricos que hará posibles (…) todos y cada uno de los sonidos que pueden ser oídos…”
Simplemente no podría haber dado más en el clavo, a día de hoy el hacer música con todo tipo de ruidos (o sonidos) esta más que aceptado y la tecnología de hoy ya nos permite hacer lo que a Cage le parecía un sueño del futuro. Y no solo eso, Cage también se avanzó a los métodos modernos de rítmo y estructura.

Aquí tenemos al mismo John Cage interpretando en la tele en 1960 su composición Water Walk, donde utiliza diversos ruidos ante un público que no sabe hasta qué punto todo esto es un chiste. Siempre estará vigente la pregunta ¿es música? ¿no es música?

Y la verdad es que tenía un buen sentido del humor, pero veo en él un afán educador, de intentar que la gente se cuestionara también “el ruido”, sus límites y sus posibilidades, que se dejaran llevar por el sonido, no por la música.
Volviendo a nuestros días no es de extrañar (al contrario, la gente lo espera) ver actuaciones como esta en festivales como el Sónar, dónde se hace música con los objetos y ruidos más impensables. Toda esta gente pasa por la puerta que John Cage abrió.

En el libro, Silencio publicado por Ardora el autor nos narra todas estas ideas y acciones de música experimental y la forma como se desprende de los convencionalismos y adopta su propia teoría musical.
Las composiciones de Cage muchas veces hablan de lo aleatorio, él buscaba una música dónde no hubiera factor humano, una cosa subjetiva que fácilmente podía alterar la composición o escucha de una pieza. Por esto utilizó varias técnicas de composición aleatoria dónde el factor humano actuaba al mínimo.
Una de ellas, y favorita por el autor era el método del I Ching, el libro de las mutaciones. Mediante la técnica de lanzar monedas al aire se decidían las notas y silencios, dónde iban puestos, qué duración tenían y los demás detalles…
Otra técnica consistía (a grandes rasgos) en dibujar la “partitura” en el papel y escribir las notas en función de las imperfecciónes que se encontraran en el mismo papel. Siempre dejando mucho margen para la omnipresente incertidumbre, que muchas veces se traduce en lo que él llama “indeterminación respecto a la interpretación”.

No soltaré más tocho, aunque me podría pasar horas hablando de este libro. He descubierto en profundidad a un genio y me a ayudado a entender un montón de cosas acerca de la música moderna y experimental, cual es su sentido (o la falta de él) y su propósito (o la falta de él…). Es una lectura muy recomendada para cualquier interesado en la música en general.

PD: He olvidado de hablar de la gran afición de Cage a parte de la música, las setas. Le encantaba ir a buscarlas, identificarlas y cocinarlas, muchas veces envenenándose a si mismo y a sus invitados por error. Una afición que le permitía alejarse del piano y sus papeles, disfrutar de la naturaleza y fijarse en los pequeños detalles, cosa que sin duda contribuyó a su pensamiento.

6 Responses to “Silencio. John Cage”

  1. MinimalNet Says:

    Bueno, como showman está bien, en la actuación del agua desde luego parece un humorista, aunque yo sigo sin considerar a esto música por impopular que sea decirlo en el mundo de los netlabels en donde hay tanto moderno.

    Además partiendo de esa base tampoco me gusta el término “música experimental”, creo que sería mejor dejarlo en “experimentación sonora” o algún término similar.

    No concibo a la experimentación como a una protagonista porque pienso que experimentar debería de ser sólo un medio a través del cual se buscan cosas nuevas o innovadoras con la intención de, a posteriori, sacarles algún partido, adaptarlas o fusionarlas.

    Pero en fin, que esto es una opinión más, cada cual que haga y escuche lo que le de la gana.

  2. edu comelles Says:

    Pués si! John Cage és un dels més grans de tots, sobretot per que estava molt a prop dels dadaistes i els dadaistes sempre van tenir sentit de l’humor, com Einsturzende Neubauten, que són divertidíssims i tot el rato fan bromes, pero eso no viene al caso, la cuestión es que ante todo no hay que perder el sentido del humor pués a veces en nuestro mundo nos relamemos en la seriedad, y eso un rato esta bién pero demasiado, cansa.

    gora cage!

    Pd: sobre si és música o so, jo no ho sé i en realitat m’és igual, mientras suene bién yatá!!

    :)

  3. admin Says:

    Hombre, ten por seguro también que sin gente como John Cage y muchos otros pioneros (desde Satie a Kraftwerk) tampoco existiría el techno ni la música eléctronica en general, son ellos los que introdujeron estas ideas tan innovadoras y que luego la gente ha adaptado y fusionado como tu bien dices hasta crear el panorama actual, con todos sus estilos.

    Todo tiene unas raices, y la música electrónica por muchos estilos que haya siempre viene de las mismas ideas, crear sonidos interesantes y nuevos y usarlos para hacer música.

    John Cage era un poco más radical en el concepto pero gracias a esto introdujo unas ideas sobre la música que han influído mucho a la hora de llegar dónde estamos.

    Sobre el término “música experimental”, “experimentación sonora” y todo esto… para mi el tema está en la definición de música, lo que para algunos es música para otros no lo será así, que en el fondo es simplemente un problema de términos, que cada uno lo llame como quiera. Seguro que tú mismo te habrás encontrado a alguien que te haya dicho que el techno no es música, que es solo chumbachumba….

  4. admin Says:

    Hay un montón de cosas que me he dejado sin decir, como bien dice Edu, la relación de Cage con el dadaísmo y el zen… sus estudios por todo el mundo, en especial de la música oriental, que ya era un concepto totalmente diferente al que había en occidente. Sus clases, charlas, exposiciones… Una vez más os animo a leer el libro.

    Sentido del humor tenía, claro, pero siempre con ese afán de hacer que la gente vea las cosas desde otro ángulo.

  5. applejux Says:

    gràcies. em sembla que buscaré el llibre. bon estiu a tots.

  6. In Vitro Says:

    A Cage se le puede amar o despreciar, yo he optado por lo primero. Buen post.

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